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Primacía de la realidad sobre las formas en contratos de obra o labor determinada

de los trabajadores en misión con las empresas usuaria

Gabriel Fernando Peláez Arias* 

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En el presente ABCES jurídico, se definirá y estudiará que es el principio constitucional denominado primacía de la realidad sobre las formas, especialmente cuando está estrechamente ligado con los contratos de obra o labor determinada celebrado entre un trabajador y una empresa de servicios temporales E.S.T y cuando este trabajador presta sus servicios de forma temporal en beneficio de una empresa denominada usuaria de los servicios de este trabajador.

 

¿Qué es el principio de la primacía de la realidad sobre las formalidades en el contrato de trabajo?

El principio de la primacía de la realidad sobre las formalidades establecidas por los sujetos de la relación laboral obtiene su fuente a partir de la constitución política de Colombia en su artículo 53, lo que otorga directamente a este principio una connotación constitucional y un rango superior en nuestro ordenamiento jurídico, estableciendo en cabeza del estado esa obligación de brindar una especial protección a esos trabajadores que ejercen una profesión liberal o desarrollan un contrato aparentemente civil o comercial, y que lo hacen bajo el sometimiento a todos y cada uno de los elementos propios de una relación laboral, esto es, una prestación personal del servicio, una remuneración y, especialmente una subordinación o dependencia con respecto a la persona natural o jurídica para la cual prestan sus servicios. 

 

Inmersos en la situación descrita, en la que verdaderamente se demuestre que la persona cumple con los requisitos anteriormente planteados, a pesar que las partes hayan dado una naturaleza diferente al contrato, se configura la existencia de una evidente relación laboral, regido bajo todas las normas propias de los contratos de trabajo; O,  existiendo un contrato regido bajo las relaciones laborales, éste difiere sustancialmente de lo que sucede en su desarrollo, o en la realidad práctica, el contrato resulta diferente al contrato celebrado por las partes.

 

Bajo la modalidad del contrato de obra o labor, si determinamos su regulación, nos encontramos inmediatamente con el artículo 45 del Código Sustantivo del Trabajo – C.S.T.- que preceptúa lo siguiente: “El contrato de trabajo puede celebrarse por tiempo determinado, por el tiempo que dure la realización de una obra o labor determinada, por tiempo indefinido o para ejecutar un trabajo ocasional, accidental o transitorio”. Así entonces, en lo concerniente al contrato de obra o labor se establece, aparentemente de forma sencilla que su duración está determinada con el tiempo que se necesita emplear para culminar la obra o labor objeto de la relación, en consecuencia, este contrato tiene una vigencia en el tiempo, pero no porque exista una fecha cierta de terminación, sino porque se ha finalizado la obra o la labor que dieron lugar al nacimiento del mismo.

 

De esta manera estudiaremos lo pertinente frente a las empresas de servicios temporales y especialmente cuando los servicios que prestan a las empresas usuarias, quienes se benefician del servicio de los trabajadores en misión, pasan del punto de la legalidad para desembocar en violatorias de los derechos de estos trabajadores abriendo lugar a lo anteriormente planteado como primacía de la realidad sobre las formalidades.

 

¿Cómo impacta a las empresas de servicios temporales el principio de la primacía de la realidad sobre las formalidades?

La Ley 50 de 1990 definió las empresas de servicios temporales como aquellas que contratan la prestación de servicios con terceros beneficiarios para colaborar temporalmente en el desarrollo de sus actividades, mediante la labor desarrollada por personas naturales, contratadas directamente por la empresa de servicios temporales, la cual adquiere respecto de la persona natural el carácter de empleador. 

 

Lo anterior quiere decir, que las E.S.T, son empresas que contratan con otras empresas, denominadas beneficiarias, para colaborarles de forma temporal en el desarrollo de sus actividades, contratando para ello a trabajadores que deberán cumplir con una de dos condiciones, como lo expresa el Decreto 4369 de 2006 que reglamenta las actividades de las E.S.T y en el artículo 4 especifica los tipos de trabajadores con los que cuentan estas empresas: “Artículo 4º. Trabajadores de planta y en misión. Los trabajadores vinculados a las Empresas de Servicios Temporales son de dos (2) categorías: Trabajadores de planta y trabajadores en misión…” “Trabajadores en misión son aquellos que la Empresa de Servicios Temporales envía a las dependencias de sus usuarios a cumplir la tarea o servicio contratado por estos”.

 

Las empresas que denominamos beneficiarias de los servicios temporales, son quienes se benefician de las actividades de los trabajadores en misión, por lo tanto, se denominan también empresas usuarias de las E.S.T y, únicamente están autorizadas para contratar con estas en los casos prescritos por el artículo 77 de la ley 50 de 1990:

 

1. Cuando se trate de las labores ocasionales, accidentales o transitorias a que se refiere el artículo 6o del Código Sustantivo del Trabajo.

 

2. Cuando se requiere reemplazar personal en vacaciones, en uso de licencia, en incapacidad por enfermedad o maternidad.

 

3. Para atender incrementos en la producción, el transporte, las ventas de productos o mercancías, los períodos estacionales de cosechas y en la prestación de servicios, por un término de seis (6) meses prorrogables hasta por seis (6) meses más.

 

Se puede observar que la ley permite esta contratación, en todo caso, para cubrir con actividades que sean de forma temporal, cortas, accidentales o por término definido, en todo caso, inferior a un año, queriendo evitar que estas relaciones de trabajo que se producen entre los trabajadores y las empresas de servicios temporales, se vuelvan prácticas permanentes, ya que se pueden llegar a vulnerar los derechos de estos trabajadores, considerando que las empresas de esta forma tendrían gran facilidad para contratar sus trabajadores, dejando de lado los permanentes, pues todos sus contratos serían de la misma naturaleza, con trabajadores temporales, toda vez que en Colombia, la figura del contrato temporal a través de las ETS se ha venido convirtiendo en un nuevo periodo de prueba en beneficio de las empresas.

 

Frente a este punto, la Corte Constitucional en sentencia T 1058 de 2007 prescribe que: “(…) en el evento de que la necesidad del usuario por el servicio de los trabajadores en misión sea permanente, debe acudirse a otra forma de contratación, distinta a la que se cumple a través de las empresas de servicios temporales”.

 

Lo anterior con miras a la protección de los trabajadores de las EST, de esta forma lo que busca estrechamente la norma es que las empresas que necesiten trabajadores permanentes, no acudan a los trabajadores en misión de las EST, sino que, busquen directamente bajo otra modalidad de contratación amparada por la legislación colombiana que facilita el cumplimiento de sus actividades sin llegar al punto ilegal de desconocer los derechos de los trabajadores.

 

Ahora bien, teniendo en cuenta el tema que nos ocupa, el principio de la primacía de la realidad sobre las formalidades, se ve materializado frente a este tipo de contratos cuando estos trabajadores en misión, contratados bajo la modalidad de un contrato de obra o labor determinada, directamente con la empresa de servicios temporales, terminan prestando sus servicios por periodos de tiempo superiores a los permitidos por la ley, es decir, 6 meses prorrogables por 6 meses más, razón entonces para decir que si esto ocurre, y se supera dicho tiempo este principio deberá aplicarse, pues estos contratos ciertamente no pueden ser renovados de manera indefinida por parte del empleador, dicha situación generaría en el trabajador una inestabilidad frente a su relación laboral, pues estos contratos se caracterizan porque la duración del mismo hace relación a la obra o labor para la cual fueron contratados.

 

Así mismo, bajo este principio, y teniendo claro los límites legales para estas relaciones laborales, como lo preceptúa la Corte Suprema de Justicia, (Radicación 25717 del 21 de febrero de 2006): 

 

la superación del término de la contratación de trabajadores en misión, de seis meses prorrogables hasta por seis meses más, genera una situación jurídica contractual diferente a la ficticiamente contratada, conforme a la cual la empresa usuaria pasa a ser el empleador directo de la trabajadora y la empresa de servicios temporales a ser deudora solidaria de las acreencias laborales, apoyado en razonamientos coincidentes expuestos en sentencia de 24 de abril de1997, radicación 9435.

 

Lo anterior para significar la presencia del principio en estudio, en el momento que se ha utilizado los servicios de los trabajadores en misión por tiempos superiores a los que la ley ha permitido entonces el fenómeno jurídico permite hablar de una realidad diferente de contrato en el cual la empresa que se ha estado beneficiando de los servicios puede convertirse en empleador directo del trabajador y la EST como deudora solidaria de los pagos laborales.

 

Esto ya que dichas actuaciones pueden convertirse en notoriamente ilegales y fraudulentas, pues son violatorias de la ley y de los derechos de los trabajadores.

 

¿Cuáles son los efectos del principio constitucional de la primacía de la realidad sobre las formalidades frente al contrato de trabajo celebrado por los trabajadores con las E.S.T.?

Frente a este asunto, y para concluir, podemos también tener en cuenta que, como el contrato de obra o labor que rige la relación laboral entre las partes, puede cambiar sustancialmente en la realidad práctica y las empresas usuarias pueden beneficiarse de las labores del trabajador temporal por periodos constantes de tiempo, superiores a un año contratando nuevamente cada determinado periodo de tiempo bajo la misma modalidad, es claro que dicha relación es altamente susceptible de convertirse en una relación laboral bajo modalidad de contrato de trabajo a término indefinido, expresado en el artículo 47 del C.S.T, como aquel que no está estipulado a término fijo, o cuya duración no esté determinada por la de la obra, o la naturaleza de la labor contratada, o no se refiera a un trabajo ocasional, accidental o transitorio, será contrato a término indefinido. El contrato a término indefinido tendrá vigencia mientras subsistan las causas que le dieron origen, y la materia del trabajo.

 

Es por todo lo relacionado anteriormente que la terminación de la obra o labor ya no será una justa causa para dar por terminado el contrato, y además, la empresa usuaria que se beneficiaba de las labores del trabajador pero que no era su empleadora directa, pasa a igualmente a ser la empleadora directa y verdadero patrono y la E.S.T a ser una empleador aparente respondiendo de forma solidaria como consecuencia de transgredir lo citado en el artículo 77 del C.S.T, se efectúa una real contratación fraudulenta transgrediendo las limitaciones legales.

 

Referencias

República de Colombia. Asamblea Nacional Constituyente (1991) Constitución Política de Colombia. Publicada el 20 de julio de 1991. Versión digital disponible en: http://www.secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/constitucion_politica_1991.html. (octubre de 2017)

 

República de Colombia. Presidencia de la República. Decreto Ley 2663 de 1950. “Por medio del cual se aprueba el Código Sustantivo del Trabajo”. Versión digital disponible en: http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=33104. (septiembre de 2017).

 

República de Colombia. Congreso de la República. Ley 50 de 1990. “Por medio de la cual se introducen reformas al Código Sustantivo del Trabajo y otras modificaciones”. Versión digital disponible en: http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=281. (septiembre de 2017). 

 

República de Colombia. Corte Constitucional. Sentencia T 1058 de 2007. Magistrada Ponente: Clara Inés Vargas Hernández. Versión digital disponible en: http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2007/T-1058-07.htm. (septiembre de 2017).

 

República de Colombia. Corte Suprema de Justicia (Sala de Casación Laboral). Sentencia Radicado 25717 del 21 de febrero de 2006. Magistrado Ponente: Carlos Isaac Náder. Versión digital disponible en: http://legal.legis.com.co/document?obra=jurcol&document=jurcol_759920421944f034e0430a010151f034. (septiembre de 2017).

 


*Estudiante de noveno semestre de la Facultad de Derecho de la Universidad CES. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. El ABCES fue asesorado por las docentes Carolina Montoya Londoño y Clara María Mira González.